"La luna camina despacio pero atraviesa el mundo"
 (Proverbio africano)

lunes, 1 de febrero de 2016

Lo que queda del día

Gran película, una lección de narrativa audiovisual, unos actores en la cima de su carrera y una reflexión de las oportunidades que pasan por delante sólo una vez en la vida.


Pero no era de lo que os quería hablar. Estos días numerosos padres se han dirigido a mí, sabiendo que nunca esquivo un tema, o como popularmente se dice ahora, "les hago la cobra", sobre los rumores que ya han llegado al colegio según los cuales se cambiaría la adscripción de los alumnos de instituto.


Bien, no esquivo ningún tema, pero tampoco lo edulcoro, así que si temes que lo que vas a leer no te va a gustar, no continues.


Para ello hay que buscar unos antecedentes y pensar en una serie de condiciones, que enumero a continuación:

  1. El centro no es un "ente" en sí mismo. Hay un entorno administrativo: inspección, ayuntamiento, ... que no se puede obviar y cuya función es tomar decisiones por encima del centro, aunque éstas sean desagradables. La inspección por ejemplo viene muy bien cuando unos padres no están de acuerdo con las medidas que toma un colegio respecto de su hijo.
  2. La administraciónes que corren con los gastos de nóminas, mantenimiento, becas, ... no pasan precisamente por unos buenos momentos precisamente. La Generalitat sin ir más lejos no pudo pagar la nómina de diciembre el día pactado porque el Ministerio no le hizo el ingreso correspondiente.
  3. La caída de la natalidad, el retorno de la población emigrante, o la propia emigración tanto dentro como fuera de España no dejan una matrícula en secundaria precisamente alentadora.
  4. El altísimo paro juvenil.



Sería muy insensato pensar en mantener el mismo estado de las cosas. La educación por definición es un motor de cambio de la sociedad, pero se la ha de dotar de las herramientas necesarias. Y aquí es donde entra el tema que os preocupa. La transformación del IES Valle de Elda en un centro de Formación Profesional es precisamente esa herramienta, no supone una altísimo gasto económico y su finalidad es la creación de nuevos ciclos que doten a la juventud de la zona de unos estudios que les permitan integrarse en la sociedad con unas mínimas garantías.


El problema que se plantea es ¿adónde van los alumnos ahora? Pues lógicamente deberían ir al centro más cercano si éste no está ya masificado. También he escuchado el horrible comentario sobre los alumnos de etnias minoritarias. Pues responderé con el caso de mi hija, mejor expediente de su nivel en el primer trimestre y que comparte clase con otros cinco alumnos que también han recibido el premio extraordinario al rendimiento académico, varios candidatos a dicho premio, y dos alumnos de etnia minoritaria. Y en el patio no son la excepción. Prefiero que mi hija se eduque en la realidad de la sociedad que vivimos, puesto que ello le obliga a conocerla, y sobre todo respetarla. Al mismo tiempo será una persona rica en valores. Aquí podéis ver donde, mi antiguo profesor, os lo puede explicar de una manera mucho más extensa. Fue la persona que me enseñó que en educación mirar hacia otro lado nunca funciona.


Todo lo que he dicho hasta ahora es de dominio público desde antes de Navidad. A mí precisamente me lo comentaron en una conversación fuera de todos los centros implicados. Evidentemente fue una persona con interés en la educación. Tampoco es un tema nuevo, el año pasado ya se intentó, pero al final la administración de aquel momento no lo hizo, imagino que por el temor ante las elecciones.


Y como decía Mayra Gómez Kemp, hasta aquí puedo leer. El resto de la información con los detalles de las negociaciones pertenecen al ámbito interno de la Consellería y obliga a sus participantes, por ley, al sigilo profesional.


¿Por qué el título? Pues sencillamente porque si no aprovechamos esta oportunidad lo acabaremos pagando como pueblo, y lo pagarán nuestros hijos. Si alguien ahora está cabreado, que recuerde que se lo advertí al principio del texto. Es que algunos no aprenden, ¡ni a palos!