"La luna camina despacio pero atraviesa el mundo"
 (Proverbio africano)

viernes, 7 de noviembre de 2014

Low Cost

Desde hace muchos meses llevamos escuchando el mantra de que a pesar de la disminución en las partidas presupuestarias para educación, a pesar de que hay menos personal, a pesar de que hay más alumnos por clase, la calidad en la educación no tenía por qué bajar.


Así hemos escuchado frases como "hacer más con menos", la tan sufrida "vocación" ... (Ahora hemos descubierto muy dolorosamante de que la vocación de servicio público de muchos políticos incluye más que generosas compensaciones, legales o ilegales, y en muchos casos inmorales, las conocidas "puertas giratorias")


Como la educación es un proceso a largo plazo, sus efectos se ven a largo plazo, como, por ejemplo, aumento de la exclusión social. El que los efectos no se vean todavía, aunque basta mirar un poco alrededor para darse cuenta de que ya están aquí, no implica que no se vayan a producir. Son conocidos cuáles son, sencillamente mirando en otros países que han pasado por fenómenos similares.


Pero ahora están en papel. Es un caso que a nosotros no nos afecta, pero mirando cual es la baremación para la concesión de las rutas escolares, causa, no sé si estupor o indignación, comprobar como ahora lo que más pesa es el montante económico, por encima de la antigüedad de los autobuses que van a realizar el servicio (Criterio que se ha cambiado, sin bien es verdad, imponiéndose ciertas limitaciones)


Esto provoca dos efectos. En primer lugar es un agravio tremendo para aquellas empresas del sector que han realizado fuertes inversiones para modernizar sus vehículos, en un contexto muy difícil económicamente, y para una administración que paga, pues cuando lo hace. En segundo lugar esto supone ponerse a jugar "a la ruleta rusa", sentarse y esperar a que no ocurra nada.  (Hay un tecer efecto colateral, y es que el malestar con la administración por parte de estas empresas empieza a ser palpable, con lo cual a la hora de contratar un viaje para una excursión, evidentemente, exigen un cumplimiento más estricto en las condiciones de contratación y en la prestación del servicio)


No se ha caído en la cuenta de que los grandes perjudicados son los niños y alguien debería advertirles de que hay líneas que no se pueden pasar. De esto se puede inferir que sencillamente están dispuestos a llevar adelante una educación pública low cost. Hoy son las líneas de transporte escolar, dentro de poco, ya veremos qué.


Al final, hasta Los Morancos van a tener razón.





Actualización a 19_11: Y más de lo mismo, ahora lo que pretende la Consellería es descontar del presupuesto del comedor las faltas de los niños, como si los cocineros, cuidadores, no cobraran igual ese día, o como si los pedidos de comida se hicieran al momento de ponerse a trabajar. Los cocineros cuando se ponen a trabajar no saben si van a faltar niños, ni menos aún cuantos, como mucho podrían hacer una estimación  (hay padres que tienen que realizar gestiones, como por ejemplo una consulta médica, y los traen a la hora del comedor. Otros te dicen que te lo intentarán traer pero no lo pueden asegurar, depende de como les vaya la gestión correspondiente) ¿Qué medios habría que poner para prever todas las situaciones posibles? ¿Y si un niño se pone malo a media mañana y se lo tienen que llevar? Creo que ya le vamos pillando el estribillo a la canción, como la de aquí abajo.